
Prácticamente cualquier negocio cuenta hoy en día con un sitio web. Se trata de una herramienta de marketing de amplio alcance a coste reducido. Para conseguir una buena proyección de la marca e impactar en la audiencia, es necesaria una cuidada selección de contenidos y palabras clave, un diseño atractivo y usable así como optimizar el posicionamiento y así rentabilizar la inversión. Porque a nuestro escaparate virtual hay que dedicarle tiempo y recursos.
Y como vivimos en un mundo digital e interconectado, un sitio web multilingüe nos permite ampliar mercado y rebasar fronteras de forma muy simple. Podemos añadir idiomas alternativos al sitio (que se pueden ir ampliando según necesidad) y seleccionar y adaptar sus contenidos según proceda (localización cultural y estrategia comercial).
Algunos desarrolladores web incorporan en sus sitios multilingües motores de traducción automática (como el de Google) que, aunque hayan avanzado mucho y nos ofrezcan un amplio abanico de idiomas, pueden darnos más que un quebradero de cabeza y acabar perjudicando nuestra marca. Es una opción barata pero arriesgada.
Para internacionalizar la web, al igual que para crearla, hace falta una estrategia. Debemos identificar bien los mercados y públicos objetivo y generar contenidos de calidad para ellos. Incluso incorporar la estrategia SEO y de palabras clave idónea para cada idioma, y así darle visibilidad e impactar y generar confianza en esas nuevas audiencias. Mejor elegir menos idiomas pero trabajarlos bien. En definitiva, escalar la internacionalización del sitio web.
¿Y cómo hacer una web multilingüe de calidad?
Los traductores nos hemos ido adaptando a las nuevas tecnologías y herramientas de desarrollo web. De la traducción simple de textos “de corrido” en Word, para su posterior introducción manual por el programador web, pasamos a utilizar herramientas de localización para extraer los textos traducibles en lenguaje marcado (HTML o XML) respetando códigos de programación y agilizar su incorporación en la arquitectura web.
Hoy en día la mayoría de los desarrollos web incorporan gestores de contenido (CMS) como WordPress para facilitar la labor a los webmaster. Y existen tecnologías y plugins como el WPML para WordPress que permiten conexiones entre la interfaz CMS y las plataformas de traducción asistida para agilizar el proceso de incorporación de contenidos multi-idioma y prevenir errores humanos durante su transferencia.
En definitiva, que la traducción profesional de sitios web, más allá de un conocimiento experto tanto en la temática a abordar como en el idioma destino, contempla elementos de
- localización (adecuación a la cultura destino)
- marketing creativo (transcreación)
- posicionamiento/SEO
- IT para conexión entre interfaces avanzadas (CMS, plataformas TAO)
En Hedapen global services contamos con probada experiencia en la traducción profesional de sitios web adaptándonos a las necesidades concretas de cada cliente. Hablamos.
